jueves, 21 de enero de 2010

Simpleza

-Hay que comprar otro cerebro De.
-¿Qué me dices? ¿Qué ha ocurrido?
-Sabes perfectamente lo que ha ocurrido, ya te lo advertí, pero como siempre, caso omiso.
-Por favor Tritus ¡me estás poniendo nervioso!
-¡Este está podrido! ¡Te lo dije, te lo dije, te lo dije!
-¿Cómo que podrido? ¿Podrido, podrido, podrido del todo?
-Si De, totalmente inutilizable.
-Pero si me fijé bien en la etiqueta para no equivocarme como la vez anterior y ponía bien claro que no era plano.
-Mira De, imagino que hay millones de cerebros diferentes, que no sea plano no quiere decir que sea el que necesitamos. Al parecer con esto no es suficiente.
-¡Santo cielo Tritus! ¿Y qué haremos entonces?
-No me agobies De, no me agobies.
¿Sabes lo que cuesta pensar sin el aparato adecuado?
Claro que lo sabes…Aunque no lo sepas, tú tampoco tienes cerebro.

sábado, 5 de diciembre de 2009

Constantes días


-No va hacia delante, tampoco hacia detrás, es un día diferente, es un día sin igual.
Sin principio ni final.
Miro al cielo, veo lo mismo siempre.
Miro al suelo, simplemente no veo nada.
Continúa.

-¿ Continúa ?

-Si, así es como debe ser.

-¿ Es estático?

-No. Siempre en movimiento.

-¿ Es cíclico?

-De ti depende.

Contrariedades, todas y ninguna.

viernes, 4 de diciembre de 2009

Desorden en orden

Y esto es lo que sentía con los pies fríos, la niña con la gata de pelo pringoso y la coneja presa.
Tengo que intentar mantener un orden en casa.

Perfecta posición


- Gira, gira, gira, gira. Un poco más.
- ¿Así?
- Sí, así.
Ahora un paso a la derecha.
No tanto, y algo más atrás.
- ¿Bien?
- Y que lo digas.
Ya estás en la posición perfecta para que pueda hacer contigo lo que quiera.

Buscando nada


-Bueno, ¿qué hemos encontrado?
-Nada.
-¿Y qué estábamos buscando?
-No lo sé.
-Bien. Continúe trabajando en ello.

Robotizados

Ilustración de Tsutomu Nihei

Si, ya están terminados.
Y los robots humanos comenzaron a caminar.

miércoles, 7 de octubre de 2009

A tí, el de la luz

Luz o luz, pero no tanta luz.

No tanta luz, sabes que soy nocturna.

No tanta luz, que me deslumbra.

Cierra la ventana, que además entra frío.

Gracias mi vida, ya puedo trabajar a gusto.

Mientras, haz muchas cosas, y a la vez no hagas nada,

Así, después de reprochártelo, me quedaré desahogada.

Ahora, nada de luz.

¿Ya me has pedido perdón sin motivo?

Gracias amor, abrázame y sueña conmigo.