miércoles, 7 de octubre de 2009

A tí, el de la luz

Luz o luz, pero no tanta luz.

No tanta luz, sabes que soy nocturna.

No tanta luz, que me deslumbra.

Cierra la ventana, que además entra frío.

Gracias mi vida, ya puedo trabajar a gusto.

Mientras, haz muchas cosas, y a la vez no hagas nada,

Así, después de reprochártelo, me quedaré desahogada.

Ahora, nada de luz.

¿Ya me has pedido perdón sin motivo?

Gracias amor, abrázame y sueña conmigo.

jueves, 3 de septiembre de 2009

Perder el tiempo, o no

-¿Realmente no llegaré nunca a comprender nada?
Quiero decir, nada de lo que realmente importa, de lo que realmente me importa.

¿No entenderé jamás por qué lo que más amas puede ser lo que más te puede herir?
¿Que lo que más te gusta es lo que más te podría perjudicar?
¿Que la cercanía o la aproximación pueden llegar a estar tan lejos como el mismísimo infinito?
¿Que lo que tienes puede no ser lo que verdaderamente quieres?
¿Qué lo que de verdad quieres podría tampoco ser lo que necesitas?

Cuánta pregunta, ¿verdad?

¿Le dejé aturullado?


-No. En absoluto.
Todo lo contrario.
No termino de creer que esto que me pregunta pueda llegar a atormentarle sobremanera.

Sin embargo, si me lo permite, intentaré mostrarle cómo dejar de estar tan angustiado.

A mi lo que me tendría apenado sería el no encontrar nada que amar, el no sentir los innumerables placeres que nos pueden ofrecer las cosas que nos gustan, el no poder acercarme con ilusión, o alejarme con decisión, el no ser capaz de encontrar y conseguir lo que quiero, el no tener la capacidad de distinguir si lo que quiero es lo que necesito.

¿Qué me dice?
¿Tiene más preguntas?

-No, quizá otro día, creo que hoy tengo muchas cosas que hacer.

viernes, 14 de agosto de 2009

Hoy, a las doce (más o menos...)

¿Y qué piensas cuando escribes?
¿Qué te lleva a hilar letras convertidas en palabras transmitiendo multitud de significados diversos, de pensamientos, de sentimientos?
¿Qué sientes?
Mejor aún, ¿qué no sientes cuando escribes?
Imposible ¿verdad?
Imposible responder.
De todas formas, no te podría comprender.

O, ¿sí?

lunes, 27 de julio de 2009

Tal vez, sólo tal vez

Tal vez no deberías tratar de encontrar la explicación,

cuando a la vista está que ya no tiene solución.

Tal vez este tal vez sobre.

Tal vez esto jamás logres.

Tal vez sólo sean palabras.

Tal vez siendo de este modo,

aunque a veces te disguste,

te des cuenta, negativa,

que te agarras a la vida.

Sólo es un libro

-¿Por qué no pruebas?, en serio, ¿por qué no lo intentas?
Sólo es un libro.
Ábrelo, disfrútalo, báñate en sus páginas, deja volar tus pensamientos.
No sé a qué viene tanto miedo y tanta angustia.
¡Así te pasarás la vida! Indeciso, inseguro, dependiente.

-Precisamente lo que tus palabras dicen es lo que me atemoriza, Manumiso.
Probablemente si abro el libro, dejaré de ser tan indeciso, tendré menos inseguridades, y por supuesto, dependeré únicamente de mi mismo.
¿Estoy preparado para eso?

-No lo sé.
Abre el libro.

jueves, 23 de julio de 2009

El columpio

Se puso a pensar en la felicidad que había perdido, en el bienestar que tanto añoraba, en la tranquilidad que necesitaba.
Se puso a buscar la felicidad que tanto añoraba, el bienestar que necesitaba, la tranquilidad que había perdido.

Día tras día, hora tras hora. Obsesión.

Y balanceándose en el sencillo columpio de sus ilusiones, comprendió que por mucho que pensara nada de ello encontraría, que por más que había buscado, nada de eso había encontrado.
Y arriba y abajo una vez y otra vez, se dijo a sí misma:

Aquí estoy yo sola. Sólo oigo los sonidos que quiero oír, sólo tengo sensaciones que adoro sentir. ¿Será esto la felicidad? ¿Será esto mi felicidad?.
O estoy en lo cierto, o estoy soñando.
Estoy soñando, pero estoy feliz.

miércoles, 22 de julio de 2009

De hierro, de mantequilla

Si, cómo lo sabías.
Un echarte de menos infinito, un infinito echarte de menos.
Y así y así… y así y así… mientras echo lo demás de más, mientras intento no echarte de menos.
Si, cómo lo sabías.